
En Cosí fan tutte, Lorenzo Da Ponte, de nuevo colaborador de Mozart, fue mucho más libre, porque no partió de una obra teatral, sino de algo que, al parecer, había ocurrido en la esfera de la alta sociedad vienesa. Instigados por un solterón, dos jóvenes deciden probar la fidelidad de sus prometidas, disfrazándose y cambiando de pareja. En el espacio de un día y al precio de una apuesta se prueba la inconstancia de las jóvenes.

El 1 de octubre de 1787 sale Mozart con Constanza hacia Praga, llevando casi todo el trabajo hecho, porque el estreno de "Don Giovanni" estaba previsto para quince días después, aunque al final, se aplazó hasta el 29 del mismo mes. De nuevo se produce la admiración, la sorpresa y el éxito. Siete meses después, la obra no obtiene en Viena el éxito de Praga.

Mozart conoció a su más importante libretista en casa del barón Wetzlar, padrino de su primer hijo. Lorenzo Da Ponte, nacido en un pueblo de la provincia de Venecia, inició una vida aventurera después de abandonar la carrera eclesiástica, llegando a ostentar el cargo de dramaturgo de la corte imperial, en cuyo desempeño había escrito algunos libretos de poco éxito, cuando aceptó el primer encargo de Mozart: Las bodas de Fígaro.

Una vez casado con Constanza, Mozart tenía que acudir a todos los trabajos, los seguros y los inseguros, y estuvo a punto de conseguir dar clases de música a la princesa Elisabeth de Württemberg, si no hubiese sido porque el emperador prefirió a Antonio Salieri. Así aparece por primera vez en la vida de Mozart ese músico que tiene un papel más importante en la fábula, en la leyenda mozartiana, que en la historia de la música.

Quienes escriben sobre Mozart se inclinan a caracterizar el K. 595 como un concierto de despedida. Alfred Einstein, por ejemplo, lo llama su "confesión... de que la vida había perdido atractivo para él". Einstein también menciona un "ánimo de resignación" y "las profundidades de la tristeza" y cree que la música del final de "jovialidad resignada... proviene de saber que esa es la última primavera"...

Así como las travesuras de Mozart escandalizaron a sus contemporáneos, Albert Einstein llevó en su juventud una vida notablemente bohemia. Su estudiada indiferencia a la ropa y a su desgreñada melena oscura, junto con su amor por la música y la filosofía, lo hacían más semejante a un poeta que a un científico. Einstein también coincidía con la capacidad de Mozart de componer música magnífica...

En el verano de 1788, y en el corto plazo de dos meses, compone Mozart las sinfonías 39, 40 y 41. Seguramente pensaría ofrecerlas en la siguiente temporada, su situación económica así lo exigía, aunque las cosas ocurrieran de otra manera. Se las ha calificado de «testamento sinfónico» y se ha afirmado, para cargar las tintas, que Mozart no las llegó a oír nunca.

El 8 de enero de 1787, Wolfgang sale con Constanza hacia la capital bohemia, donde el día 17 pudo ver su ópera "Las bodas de Fígaro" y recibir el aplauso del público. Tres días después dirigió él mismo la representación. El éxito de Bodas en Praga fue mucho mayor que el de Viena, se representó casi sin interrupción durante todo el invierno y llegó a ser tan popular que se hicieron arreglos para piano y para instrumentos de viento y de cuerda.

A comienzos del año 1784, Mozart está dispuesto a comprobar si Viena es la ciudad del piano tal y como había afirmado cuando decidió acabar con la situación de servidumbre que sufría en Salzburgo. Los primeros resultados le dan inmediatamente la razón; entre los últimos días de febrero y los primeros de abril toca veintidós veces en público y consigue, para los conciertos que organiza él mismo, 174 abonados.

En Octubre de 1782, Mozart se ve forzado a escribir una carta difícil a su padre; ya no se trata de hablar de música, hasta Salzburgo han llegado ciertos rumores relacionados con sus últimas inquietudes amorosas. La carta es pura estrategia de principio a fin, Mozart sabe que a su padre no le van a gustar las noticias que tiene que comunicarle, y su única preocupación es cómo contarlas para que todo acabe de la mejor manera...

En los primeros días de mayo de 1781, Mozart se instala en la casa de los Weber. Su plan de trabajo consiste en “tener algo un poco seguro para poder vivir bien, con ayuda de lo inseguro”. Se levanta a las seis de la mañana, compone de siete a nueve y luego da lecciones. Por la tarde, si no hay concierto, escribe, y si lo hay procura sacar tiempo después del concierto para volver a componer, de forma que a veces se acuesta muy tarde...

El 16 de marzo de 1781, Mozart entra en la ciudad imperial y se instala en «una habitación encantadora en la misma casa donde vive el arzobispo». Es un honor que no todos han merecido, aunque, a la hora del almuerzo, demasiado temprana para su gusto, ha de sentarse a la mesa con la servidumbre, y ni siquiera «su insignificancia» disfruta de lugar preferente junto con los dos ayudas de cámara, los dos cocineros y el pastelero.

13 de septiembre de 1874: nace en Viena, Arnold Schönberg. Compositor austríaco e inventor del dodecafonismo. Pasó de un estilo postromantico a imponer un atonalismo que adquirió forma definitiva en el método de composición dodecafónica en 1923, considerado uno de los principales elementos del expresionismo. Luego, en su exilio americano, se vió enfrentado a los conceptos neoclásicos del Stravinski tardío, influenciando notablemente en las posteriores generaciones de compositores norteamericanos y de posguerra.
06 de septiembre de 2007: fallece, en su casa de Módena, el tenor italiano Luciano Pavarotti. Figura clave en la popularización de la ópera. Para los aficionados serios del género, la belleza natural y el color de su voz hicieron de Pavarotti el intérprete ideal del repertorio lírico italiano. Su luminosa, resonante e inconfundible voz en las interpretaciones del Nemorino de "L'Elissir d'Amore" de Donizetti, o de "Ernani", Radamés de "Aída" y "Otello", de Verdi, o del príncipe Calaf de "Turandot", de Puccini, lo convirtieron en uno de los grandes tenores contemporáneos y el mejor pagado de la historia.
03 de septiembre de 1596: nace Nicolo Amati, constructor de violines al igual que su padre, Girolamo, pero Nicolo fue el mejor artesano de la familia, el gran reformador del arte de los luthiers italianos y autor de los instrumentos más apreciados de los Amati.
22 de agosto de 1862: nace el compositor francés Calude Debussy. Puso en marcha un nuevo concepto de la música, liberada de las ataduras relacionadas con la tonalidad. Su obra devela tintes modernistas, simbolistas y de otras influencias como las étnicas, que encontraban su auge a finales del siglo 19, aunque su obra suele vincularse al impresionismo.
18 de agosto de 1750: nace Antonio Salieri, compositor italiano. Pasó la mayor parte de su vida en la Corte Imperial de Viena. Su filosofía artística se resume en el título de una de sus óperas célebres: Primero la música y luego las palabras.
Daniel Barenboim
"Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"
George Gershwin
"Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"
Gustav Mahler
"Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"
Franz Schubert
"Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"
Bedrich Smetana
"Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"
Frederic Chopin
Edvard Grieg
Camille Saint Saens
Luciano Pavarotti (Radamés)
Camille Saint Saens
Piotr Illych Chaikovski
Richard Strauss
Richard Strauss
Los que disfrutaron de su música sobre el escenario lo recordarán, seguramente, con esa pasión que ponía cada vez que acomodaba el paño sobre sus rodillas, tomaba el instrumento y cumplía con el ritual de la función. Y quizá como ese hombre apasionado al que le saltaba la tanada ajustando cada detalle, preocupado porque el sonido o las luces no eran los óptimos. José Libertella nació en Calvera, Italia, su padre Juan construía tejas y trabajaba la tierra, fue el primero en emigrar a la Argentina. José lo siguió el 7 de junio de 1934, tenía once meses, viajó en el buque Principessa María en brazos de su madre.
Como decía un amigo mío "Alberto Marino es un lujo para el tango". Esta exageración obedecía, seguramente, a su registro de tenor y a la influencia de la escuela italiana de canto que si bien la tuvieron varios vocalistas del tango, en el caso del Tano Marino generaba la sensación que le sobraba voz para el desafío que le presentaban las letras. Pasaba de un potente agudo a un profundo bajo con la facilidad de los elegidos, poseía un vibrato inconfundible pero del cual no abusaba. Sus detractores, no obstante reconocer su capacidad, le enrostran que era frío y carente de media voz.
Compositor y Director de Orquesta, fue un hábil intérprete de piano, guitarra, violín y armonio, instrumento este último en el cual creara gran parte de su repertorio. Filiberto fue y será una de las figuras más preponderantes del tango, autor de obras como "Quejas de bandoneón", "Caminito", "Cuando llora la milonga", "El pañuelito", "Malevaje", "Clavel del aire", y tantas otras que engrandecieron la "Canción Porteña".
Astor Pantaleón Piazzolla nació en Mar del Plata el 11 de marzo de 1921 y murió en Buenos Aires un 4 de julio de 1992. Fue uno de los músicos de tango más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Según muchos especialistas, fue uno de los músicos de tango más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Estudió armonía y música clásica y contemporánea con la compositora y directora de orquesta francesa Nadia Boulanger (1887-1979).
El cantante y bandoneonista tenía 62 años y estaba internado desde el viernes en el sanatorio Güemes, a donde había sido trasladado desde Córdoba. Los restos del músico son velados en la Legislatura porteña. Juárez empezó a tocar el bandoneón a los 6 años y llegó a grabar con figuras de la música de la talla de Charly García, Pedro Aznar, Leopoldo Federico, Raúl Garello, Litto Nebbia, Roberto Grela y José Colángelo, entre otros. Había nacido en la localidad cordobesa de Ballesteros, pero creció en Avellaneda, en donde, a los nueve años ya tocaba en la orquesa juvenil de Independiente.