La historia de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) es compleja en sus inicios. La primera institución que puede considerarse como grupo germinal de dicho organismo surgió en 1882, cuando se formó la Orquesta del Conservatorio, que modificó su nombre por el de Sinfónica Nacional en 1916...
Según algunos historiadores, Julián Carrillo se hizo cargo de ella entre 1914 y 1921. Otros estudiosos indican que Manuel M. Ponce la dirigió de 1917 a 1919, ya con el nombre de Sinfónica Nacional. Después, entre 1920 y 1925, el compositor Julián Carrillo desempeñó funciones de titular. Como quiera que haya sido, esta orquesta se disgregó temporalmente en 1925, como consecuencia de la inestabilidad sociopolítica ulterior a la Revolución Mexicana.
Chávez: La vanguardia
En 1928, el maestro Carlos Chávez fundó la Sinfónica de México, integrada en su totalidad por elementos que antes había dirigido Carrillo. Esta orquesta fue esencial para el desarrollo de la música mexicana. Su labor fue extensa, multifacética, y puede ser considerada como un inmenso y fructífero fenómeno artístico y social. En esta época el público mexicano tuvo la oportunidad de escuchar lo más audaz de la vanguardia musical de la primera mitad de nuestro siglo.
1949-1990: cuarenta años de consolidación
En 1947, Eduardo Hernández Moncada crea una nueva Orquesta del Conservatorio, y en 1949 Carlos Chávez renuncia a la dirección de la Sinfónica de México para dedicarse a su trabajo como compositor y director general del recién creado Instituto Nacional de Bellas Artes, organismo al cual se funden, por decreto presidencial -ya con el nuevo nombre de Orquesta Sinfónica Nacional-, la Sinfónica de México y la Orquesta del Conservatorio. Al frente de ella quedó otro gran compositor mexicano: José Pablo Moncayo, quien la dirigió hasta 1954. Posteriormente, Luis Herrera de la Fuente, Sergio Cárdenas y Francisco Savín fueron titulares de la osn; Edoard van Remoortel, Antoni Ros-Marbá, Charles Dutoit, Eduardo Mata Clemens Krauss y Georges Sebastian fueron directores huéspedes principales, y José Guadalupe Flores, director residente.
Durante el periodo que va de 1954 a 1990, la Orquesta Sinfónica Nacional se consolidó como la agrupación más relevante de México; en estas cuatro décadas la OSN desarrolló una destacada labor dentro y fuera de nuestro país.
Asimismo, a lo largo de su existencia como Sinfónica de México y Sinfónica Nacional, esta orquesta ha contado con legendarios directores y solistas invitados como Pierre Monteux, Leonard Bernstein, Yo Yo Ma, Mstislav Rostropovich, Kryztof Penderecki, Frederica von Stade, Francisco Araiza, Otto Klemperer, Igor Markevitch, Claudio Arrau, Andrés Segovia, Martha Argerich, Ivo Pogorelich, Julia Migenes, Erich Kleiber, Shlomo Mintz, Nadja Salerno, Maureen Forrester, Pascal Rogé, Pierre Amoyal, Plácido Domingo, Igor Stravinski, Heitor Villa-Lobos, Georg Solti, Sergiu Celibidache, Ravi Shankar, Marilyn Horne, Aram Jachaturian, Aaron Copland, Nicanor Zabaleta, Jorge Federico Osorio, Irma González, Carlos Prieto, Tedd Joselson, Lazar Berman, Hermann Baumann y Gidor Kremer, por nombrar sólo a unos pocos.
Los noventa: vientos de renovación
En 1990 la Orquesta Sinfónica Nacional inició una nueva época, en la cual se busca recuperar el esplendor y la presencia nacional e internacional característicos de sus mejores tiempos. Para ello cuenta con la guía de uno de los más reconocidos directores en Latinoamérica: Arturo Enrique Diemecke, quien a poco más de una década de su debut ha destacado ya con una carrera internacional cada día más importante.
Este proceso de renovación se ha caracterizado por una constante labor conjunta de músicos, director y equipo administrativo. Tras seis años de trabajo, estos esfuerzos han rendido frutos dentro de un prometedor proceso de maduración artística, como son los cinco discos que la OSN ha grabado en este periodo con obras de Revueltas (Redes, La noche de los mayas, Sensemayá), Moncayo (Huapango, Tierra de temporal, Amatzinac, Sinfonietta), Chávez (Segunda sinfonía india, Quinta sinfonía, Chacona en mi menor), Galindo (Sones de mariachi), Contreras (Corridos), Prokofiev (Pedro y el lobo), Britten (Guía orquestal para jóvenes) y Villa-Lobos (Selva del Amazonas), grabaciones que han encontrado éxito entre el público y la crítica especializada, amén de haber alcanzado enormes volúmenes de ventas.
Durante la gestión del maestro Diemecke, la osn ha presentado ciclos musicales que incluyen a compositores como Mahler, Chaikovski, Prokofiev y Chávez (sus sinfonías completas), así como Revueltas (reestreno fílmico de la partitura para Redes), Galindo y otros compositores. Mención especial merecen las temporadas ¡La Sinfónica va al cine!, La Sinfónica... ¡regresa al cine! y La Sinfónica... ¡se despide del Cine!, que convierten a la osn en la primera orquesta en el orbe que ha dedicado un año entero a la música sinfónica empleada con acierto en el cine mundial, o bien escrita especialmente para la pantalla. Destaca también la regularización de temporadas infantiles y juveniles con guiones artísticos especialmente concebidos para ello.
Un reflejo del interés permanente que la OSN y su titular mantienen por difundir el repertorio sinfónico mexicano y latinoamericano son las giras internacionales que han efectuado por diferentes países, como la Expo Sevilla 92, el XVIII Festival de Música de la Costa del Estoril, en Portugal, y el sur de Estados Unidos, además de sus exitosas presentaciones en el V Festival Internacional de Música en Morelia, Michoacán, y en los estados de Sonora, Baja California Norte y Sur, y Chihuahua, dentro del Circuito Cultural del Noroeste INBA-1993; presentaciones en Tlaxcala, Celaya, Valle de Bravo, Cholula y en el XXIV Festival Internacional Cervantino.

10 de febrero de 1881: estreno en París de "Los Cuentos de Hoffmann" de Jacques Offenbach. La ópera es una adaptación de Jules Barbier y Michel Carré de varios cuentos del escritor Ernst T.A. Hoffmann. El primero tiene lugar con una muñeca mecánica, el segundo con la víctima del conjuro de un mago, y la tercera con una enferma moribunda. La historia comienza con un prólogo ambientado en una taberna.
06 de febrero de 1903: nace Claudio Arrau, pianista chileno. Su nombre evoca una trayectoria musical casi infinita. No sólo porque siguió tocando hasta el día de su muerte sino porque su vida artística pareciera haber arrancado en algún punto de la segunda mitad del siglo XIX, como heredero directo de la tradición lisztiana.
05 de febrero de 1887: se estrena "Otello", de Giuseppe Verdi. El mundo había pensado que "Aída" era el punto culminante pero también el punto final de la trayectoria creadora de Verdi. Pero "Otello" demostró que ambas cosas no eran ciertas. La Scala de Milán estrenó la obra y la velada se convirtió en un clamoroso homenaje al maestro de 74 años.
01 de febrero de 1896: en el Teatro Regio de Turín se estrena "La Boheme" de Giaccomo Puccini. En la representación de la obra de Puccini dirigió la orquesta un joven que lo hizo de manera brillante. Fue leal al compositor hasta después de la muerte y 30 años después de La bohéme dirigió también el sensacional estreno de Turandot: era Arturo Toscanini.
27 de enero de 1901: muere en Milán, Giuseppe Verdi. Compositor italiano dedicado en forma casi exclusiva a la ópera, género para el que compuso 26 obras. Su vida acompaña su obra: puede dividirse en tres períodos. El primero nace en sus comienzos y llega hasta el estreno de Il Trovatore y La Traviata en 1853. El segundo período concluye en 1871 con la composición de Aida. Tras una pausa de más de 15 años, compuso las obras de su último período: la ópera trágica Otello y la bufa Falstaff.
Daniel Barenboim
"Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"
George Gershwin
"Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"
Gustav Mahler
"Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"
Franz Schubert
"Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"
Bedrich Smetana
"Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"
Mario del Monaco (Mario Cavaradossi)
Ottorino Respighi
Piotr Illych Chaikovski
Ciclo 2011 - Programa N° 15
Maurice Ravel
Nicolai Rimsky Korsakov
Giuseppe Verdi
Mario Lanza (Canio)
Los años 60, fueron muy difíciles para el tango. El rock se había impuesto en la juventud y la política cultural y los medios de comunicación apoyaban más al folklore que a la música ciudadana. El tango estaba "en baja", no se vislumbraba ninguna figura en el horizonte y los tangueros se guarecían en los pocos refugios que había en Buenos Aires. En esas apareció un muchachito rubio, con pinta de galán televisivo, simpático y muy sencillo. Reynaldo Martín fue un remanso de aire puro que enseguida atrajo al público con su voz expresiva y fresca, con una muy buena dicción y, lo que es más importante, afinado.
El Polaco nació el 29 de enero de 1926. Fue conductor de colectivos, taxista y mecánico. A los dieciocho años debutó en la orquesta de Raúl Kaplún y luego fue vocalista de Horacio Salgán. En 1956 fue convocado por Aníbal Troilo, incorporándose a su orquesta como cantor hasta 1963. Alentado por Pichuco, con el que llegaron a ser grandes amigos, al año siguiente se constituyó en forma definitiva como solista, etapa que se prolongó durante tres décadas.
Ángel Villoldo nació el 16 de febrero de 1861 y falleció el 14 de octubre de 1919. Ostenta el título de “Padre del tango”, un poco exagerado porque fueron muchas las circunstancias que originaron nuestra música. Pero su gravitación fue tan importante en sus inicios y desarrollo que lo hizo merecedor del apelativo.
Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.
El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.