Domingo, 20 de Mayo de 2012

Clásica y Ópera | Ópera

Las vísperas sicilianas de Giuseppe Verdi

Las vísperas sicilianas de Giuseppe Verdi

Verdi proveyó a esta ópera de una serie de magníficas piezas musicales. La grande opera francesa exigía vistosas escenas de masas, brillantes actos festivos, grand spectacle. Verdi tenía también una habilidad magistral para eso. Sin embargo, las escenas de acción interior y de sentimientos conmovedores son más fuertes y más bellas. Aquí late el corazón de Verdi, grande y con profundos sentimientos humanos. La pieza más brillante de la partitura es el aria para bajo de Procida, en la que éste expresa su añoranza de la patria, «O tu Palermo, térra adórala».







Ópera en cinco actos de Eugéne Scribe y C. Duveyrier.

Personajes: Montfort, gobernador (barítono); Béthune y Vaudemont, oficiales franceses (bajo); Arrigo, un joven siciliano (tenor); Procida, médico (bajo); la duquesa Elena (soprano); Ninetta, su criada (contralto); Danieli, un siciliano (tenor).

Lugar y época: Palermo, 1282.

París era desde 1830 la capital mundial de la ópera. Y por esa razón, que encargaran a Verdi la composición de una ópera alegre para la Exposición Universal que se celebró en París en 1855, significó una distinción particular y el reconocimiento de su creciente lama. Durante 1854, año que Giuseppina y él pasaron en una casa de campo de Enghien, cerca de París, Verdi puso en música un libreto francés por primera vez. No vamos a indagar aquí si el tema propuesto por él era el indicado para semejante ocasión y para el lugar: Les vépres siciliennes describe la histórica lucha de liberación de los sicilianos contra los franceses, cuyo dominio terminó a causa de una revolución en 1282; puesto que ésta comenzó a la hora de vísperas, entró en la historia como las «vísperas sicilianas».

Scribe, que redactó el texto con su colaborador C. Duveyrier, sostuvo más de un duro duelo con el compositor por la versión que deseaba éste. Al compositor italiano le costó acostumbrarse, como pocos años más tarde le sucedería a su rival nórdico Richard Wagner con motivo del estreno parisiense de Tannhauser (1861), a las condiciones típicas de la ópera francesa, que sobre todo gracias a Meyerbeer se habían convertido en normas inamovibles, exigiendo la utilización, frecuentemente sin motivo, de escenas de masas y momentos de danza. Sin embargo, hay que añadir que el argumento elegido por Verdi se ajustaba más a estas exigencias que el drama de Wagner.

El argumento se desarrolla bajo la ocupación francesa. De un lado está el gobernador Montfort y su arrogante soldadesca, del otro lado los patriotas sicilianos Arrigo, Procida y la duquesa Elena. El primer acto describe la atmósfera tensa que reina entre los dos partidos y el encuentro del gobernador francés con Arrigo, que rechaza con orgullo la amistad que le propone éste.
En el acto segundo se oye una de las melodías más bellas de Verdi, el aria cargada de amor a la patria que entona el médico Procida, que regresa del destierro, «O tu Palermo, térra adorata». A él se unen Elena, cuyo hermano ha sido ejecutado por los franceses, y Arrigo, a quien Elena confiesa su amor; ambos deciden matar a Montfort y liberar Sicilia. Para soliviantar al pueblo inducen a las tropas de ocupación a secuestrar a las novias en una boda en que se casan doce parejas campesinas. Verdi enfrenta aquí un ardiente y vindicativo coro de sicilianos con una barcarola entonada por los secuestradores desde una nave que pasa por el lugar.
El acto tercero culmina con el descubrimiento de que Arrigo es hijo natural de Montfort. El conflicto interior entre el amor a su padre y el patriotismo conmociona al joven. Sigue siendo leal a sus amigos, pero en el último instante hace fracasar un atentado contra Montfort, que debía cometerse durante una fiesta. Es así como Procida y Elena caen en manos del gobernador, que los condena a muerte.
En el acto cuarto, Arrigo, despreciado por todos por traidor a la patria, pide un indulto para sus amigos. Montfort acepta a cambio de un único precio: que Arrigo lo llame «padre». En el gobernador se ha producido un cambio: quiere reparar muchos daños ocasionados por su tiranía. Pero Arrigo no puede superar el abismo que lo separa del enemigo de su pueblo. Sólo cuando se acerca el verdugo se le escapa el grito de «¡Padre!». Montfort no sólo lo perdona, sino que quiere desposarlo con Elena.
En el último acto, Elena piensa desesperadamente en salvar la vida de Arrigo, cuyos ex cantaradas han jurado su muerte; los conjurados quieren asaltar el cortejo nupcial cuando suenen las campanas. Elena lucha consigo misma, quiere renunciar al casa miento o pedir al gobernador que no haga sonar las campanas. Pero es demasiado tarde. Con el primer tañido de la solemne campana, los rebeldes atacan. Matan a Montfort y a Arrigo, que quiere proteger a su padre. En medio de la confusión general que se produce en ese momento, Elena se clava un puñal.

Verdi proveyó a esta ópera de una serie de magníficas piezas musicales. La grande opera francesa exigía vistosas escenas de masas, brillantes actos festivos, grand spectacle. Verdi tenía también una habilidad magistral para eso. Sin embargo, las escenas de acción interior y de sentimientos conmovedores son más fuertes y más bellas. Aquí late el corazón de Verdi, grande y con profundos sentimientos humanos. La pieza más brillante de la partitura es el aria para bajo de Procida, en la que éste expresa su añoranza de la patria, «O tu Palermo, térra adórala».

El estreno, celebrado en la Ópera de París el 13 de junio de 1855, fue todo un acontecimiento. La obra tuvo una recepción brillante también en Italia, donde se representó poco tiempo después, pero su intensidad es tal vez menor que la de otras óperas de la época madura de Verdi, y pasó a ser un huésped no muy frecuente, pero gustosamente esperado, de los teatros de ópera del mundo.
 
Más Notas
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Breves

  • 17 de mayo de 1050: muere Guido d'Arezzo, teórico musical italiano. Perfeccionó la escritura musical al adoptar las líneas horizontales paralelas para marcar las alturas del sonido e ideó un método para enseñar las notas mediante la señalización de diferentes falanges de los dedos de la mano (solmisación).

  • 15 de mayo de 1567: nace en Cremona, Claudio Monteverdi. Compositor italiano que revolucionó el mundo de la música aplicando medios tradicionales a nuevos fines. Considerado uno de los padres del género operístico, Monteverdi se destacó en el uso de las emociones humanas en música. Hacia el año 1600 su reputación estaba confirmada pero comenzaron a aparecer críticas a su estilo que subordinó la música al servicio de las palabras.

  • 11 de mayo de 1894: nace Martha Graham, coreógrafa y bailarina estadounidense. Rompió con las rígidas convenciones de la danza del siglo XIX, creando su propia técnica: violentas contracciones pélvicas y trabajo abrupto a nivel del suelo, que encantaron al mundo.

  • 07 de mayo de 1824: Michael Umlauf dirige el estreno en Viena la Novena Sinfonía de Beethoven. Esa noche, el compositor no podía oír la música debido a su sordera pero siguió la ejecución a travez de una copia de la partitura, imaginando los sonidos que todos escuchaban.

  • 01 de mayo de 1904: muere Antonín Dvorak. Considerado el más importante de los compositores checos, de inspiración nacionalista y espíritu de sinfonista. Su música se caracteriza por la emotividad directa, espontánea y un dominio excepcional del lenguaje sinfónico. En la historia de la música, Dvorak se sitúa en el origen de la fama internacional de la música checa junto con Smetana.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2012 - Programa N° 29

  • Rapsodia Sinfónica

    Joaquín Turina

  • Mario! Mario! Mario!

    Renata Tebaldi (Floria Tosca) - Mario del Monaco (Mario Cavaradossi)

  • Rapsodia española

    Maurice Ravel

  • Un bel di vedremo

    Mirella Freni (Madama Butterfly)

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Programa N° 3 - 19 de septiembre de 2010

  • Obertura 1812

    Piotr Illych Chaikovski

  • Humoresque

    Antonín Dvorak

Intérpretes

Voces

Nelly Omar

Nelly Omar

Su dicción, su fraseo, su perfección técnica, su buen gusto, en resumen, su calidad interpretativa hacen de Nelly Omar una cantante ejemplar y paradigmática, que hoy con sus noventa y seis años, nos sigue deleitando con su voz aún fresca. Nació el 10 de septiembre de 1911 en la ciudad de Guaminí, al oeste de la provincia de Buenos Aires, zona agrícola y ganadera de grandes estancias. Justamente, en una de ellas "La atrevida", trabajaba su padre como capataz, Don Marcos Vattuone.

Voces

José Ángel Trelles

José Ángel Trelles

Su voz se identifica con la música de Ástor Piazzolla y las letras de Horacio Ferrer. Con un estilo carente de yeite, está más cerca de la balada que del tango. No obstante, su repertorio integrado con composiciones vanguardistas, es acorde a estas características y resulta atrayente. Dueño de un registro de barítono, es afinado, tiene potencia y es fiel exponente de una generación de vocalistas que interpretan por un lado y cantan por el otro. Entre sus producciones discográficas se destacan: "Balada para un loco", "Y ahora yo", "Aguante barrio", "El ángel vive", grabado junto a la Camerata Porteña y junto al pianista Juan Carlos Cirigliano: "Sólo para dos".

Voces

Julio Sosa

Julio Sosa

Sin lugar a dudas, Julio Sosa fue el último cantor de tango que convocó multitudes. Y en ello, poco importó que casi la mitad de su repertorio fuera idéntico al de Carlos Gardel, aunque también es cierto que interpretó algunos títulos contemporáneos. Como dice el investigador Maximiliano Palombo, fue una de las voces más importantes que tuvo el tango en la segunda mitad de los años cincuenta y principios de los sesenta, época en que la música porteña pasaba por un momento no demasiado feliz".

Buenos Aires, 11 de dic.

Día Nacional del Tango en Argentina

Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.

Nueva York, 03 de nov.

Diego El Cigala busca conquistar Nueva York con su nueva propuesta musical

El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.

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