Domingo, 20 de Mayo de 2012

Clásica y Ópera | Obras Maestras

Concierto para piano para la mano izquierda de Maurice Ravel

Concierto para piano para la mano izquierda de Maurice Ravel

El Concierto para Piano para la Mano Izquierda fue iniciado en el otoño de 1929 y terminado en 1930. Paul Wittgenstein tocó el estreno con la Orquesta Sinfónica de Viena, dirigida por Robert Heger, el 5 de enero de 1932 en Viena. Maurice Ravel fue uno de los grandes orquestadores de todos los tiempos. Su capacidad puede percibirse a lo largo de todo el concierto, especialmente en los pasajes más plenos. Pero se debe escuchar cuidadosamente la extraordinaria originalidad de la apertura, baja y tranquila; un sonido diferente del que haya aparecido en cualquier música anterior.







El pianista Paul Wittgenstein, hermano del filósofo Ludwig Wittgenstein, se alistó en el ejército austríaco durante la Primera Guerra Mundial. Fue herido y capturado en el frente ruso. Debido a sus heridas, su brazo derecho debió ser amputado mientras estaba en cautiverio.

Lo que pudo haber sido fatal para la carrera de muchos otros pianistas, fue sólo un retraso para el emprendedor Wittgenstein. Después de un período de recuperación al final de la guerra, empezó a encargar a diferentes compositores que escribieran obras que él pudiera tocar con una sola mano. Entre los que le respondieron estaban Britten, Strauss, Hindemith, Prokofíev y Ravel.

Poco tiempo antes, Ravel había empezado a componer un concierto para piano diferente, en Sol mayor, cuando recibió la invitación de Wittgenstein. Como al compositor le gustaba trabajar dentro de restricciones artificiales, aceptó ansiosamente el desafío de componer para un pianista de una sola mano. Con el propósito de aprender cómo podía lograrse un sonido completo usando sólo la mano izquierda, estudió los Seis Estudios para la Mano Izquierda de Saint-Saéns, los Ejercicios para la Mano Izquierda y los 24 Estudios para la Mano Izquierda de Czerny, más las obras de Alkan, Scriabin y Godowsky.

Ravel interrumpió el trabajo en el Concierto en Sol mayor para componer el Concierto para la Mano Izquierda. Una vez que estuvo terminado, él y Wittgenstein presentaron la obra en una reunión privada. Primero Ravel, que estaba por debajo del nivel de un pianista soberbio, tocó sólo la parte solista, pero usando las dos manos. Luego Wittgenstein tocó la parte solista mientras Ravel le acompañaba, interpretando una versión para piano de la partitura orquestal en un segundo plano.

A Wittgenstein no le gustó. Para él, Ravel "no era un pianista sobresaliente y yo no estaba cautivado con la composición. Siempre me lleva un tiempo avanzar en un trabajo difícil. Supongo que Ravel quedó desilusionado y yo lo sentía, pero nunca aprendí a simular. Mucho tiempo después, luego de haber estudiado el concierto durante meses, quedé fascinado con él y me di cuenta de la gran obra que era".

A continuación se produjo una disputa entre el pianista y el compositor respecto de la interpretación correcta de la obra. Como resultado de esta pelea, Wittgenstein estrenó el concierto no en París sino en Viena, bajo la dirección, no de Ravel sino de Robert Heger. Sin embargo, los desacuerdos fueron superados y un año más tarde Ravel dirigió el estreno en París, con Wittgenstein en el teclado. Se los comprometió a presentar la obra nuevamente, en Montecarlo, pero Ravel, que ya sufría de las enfermedades que iban a ser fatales para él neurastenia, ataxia y afasia debió pedirle a Paul Paray que lo remplazara como director.
Ravel pronto terminó el Concierto en Sol mayor. Le dijo a su editor que:

Planificar los dos conciertos para piano simultáneamente era una experiencia interesante. El concierto en el que apareceré como intérprete es un concierto en el verdadero sentido de la palabra: quiero decir que está escrito en gran medida con el mismo espíritu que los de Mozart y Saint-Saéns... El Concierto para la Mano Izquierda es muy diferente. Contiene muchos efectos del jazz y la escritura no es tan liviana. En una obra de este tipo, es esencial dar la impresión de una textura no más delgada que la de una parte escrita para ambas manos. Por la misma razón recurrí a un estilo que está más cerca del de la clase más solemne del concierto tradicional.


Los efectos de jazz que aparecen en el Concierto en Re menor provienen del reciente viaje de Ravel a Estados Unidos. Conoció al director Paul Whiteman y pasó varias veladas visitando clubes de jazz en Harlem en compañía de George Gershwin. En una charla pública que pronunció en Houston predijo que el futuro de la música artística en Estados Unidos dependía del compromiso de los compositores norteamericanos con el jazz: "Quizás esta música nacional norteamericana de ustedes pueda incorporar una buena cantidad del ritmo rico y divertido de vuestro jazz, una buena cantidad de la expresión emocional de sus blues y una gran cantidad del sentimiento y el espíritu característicos de sus melodías y canciones populares que, como corresponde, derivan y a la vez contribuyen a una noble herencia en la música."

Ravel se dio cuenta de que había algo de artificial en un compositor europeo que buscara inspiración en el jazz norteamericano. Sabía que los compositores norteamericanos podrían comprender el jazz de un modo más profundo de lo que él jamás podría esperar lograrlo. A lo largo de su carrera, sin embargo, el francés se inspiró en fuentes extranjeras (como el vals vienes, en el que modeló Valses nobles et sentimentales y La Vals) y se recreó con desafíos artificiales (tales como componer un concierto para una sola mano). Por lo tanto, rápidamente adoptó ciertos manierismos del jazz que había escuchado en Nueva York y en Hollywood.

Ravel fue uno de los grandes orquestadores de todos los tiempos. Su capacidad puede percibirse a lo largo de todo el concierto, especialmente en los pasajes más plenos. Pero se debe escuchar cuidadosamente la extraordinaria originalidad de la apertura, baja y tranquila; un sonido diferente del que haya aparecido en cualquier música anterior. Los violonchelos y la mitad de los bajos de cuerdas sostienen un acorde abierto, que la otra mitad de los bajos arpegia con las cuerdas abiertas. Luego se agrega una melodía en el más improbable de los instrumentos solistas: el contrafagot. Ravel escribe para este instrumento potencialmente engorroso con tal facilidad y elegancia que se nos brinda (al oyente ¡y al contrafagotista!) el raro placer de oírlo cantar, tanto en sus registros más bajos como en los más altos, con un lirismo encantador.

A medida que la orquesta crece, su sonoridad es constantemente fresca e imaginativa. El clímax de este primer gran crescendo es la entrada del piano en una cadenza. Ahora escuchamos la imaginación de Ravel para la sonoridad transferida a un solo instrumento solista. El se las arregla, mediante el uso cuidadoso del pedal, para sostener los acordes y las notas de la melodía mientras las figuras vigorosas del acompañamiento son tocadas en un registro más bajo, para hacer que la escritura del solo suene como música a dos manos. En efecto, la mayor parte de esta cadenza parece, en el papel, que estuviera destinada a ambas manos y en efecto suena de ese modo. Se necesita un pianista excepcional (tal como se necesitó un compositor excepcional) para dar vida a esta música desafiante.

Después de que la orquesta desarrolla la melodía tocada originariamente por el contrafagot, el piano toca otro solo (con ligero acompañamiento orquestal). Esta vez la música es lírica, pero de nuevo suena como si estuvieran tocando dos manos, porque hay una melodía madura y continua en el registro superior y simultáneamente un acompañamiento arpegiado en el registro bajo. Nuevamente el pedal ayuda a crear la ilusión de dos manos, aunque esta vez el desafío es mayor, porque el pianista debe proyectar lirismo sostenido mientras de hecho su mano está constantemente saltando de una parte a otra del teclado.

La segunda sección de este concierto de un solo movimiento es un scherzo, escoltado por un rápido descenso en los vientos a los que responde una escala descendente en los trombones. Cuando el piano finalmente presenta la melodía principal, escuchamos el sorprendente parentesco del concierto con el jazz. Abundan las notas del blues, como por ejemplo el empleo de los terceros grados de la escala elevados y bajados simultáneamente o el séptimo grado bajado. Luego, en la sección del scherzo, escuchamos una melodía inspirada en los blues, tocada por un fagot alto solista, que suena casi como un saxofón del jazz.

Esta melodía se torna todavía más furtiva cuando es asumida por un trombón. Lo que es claramente distinto del jazz respecto de este tema, sin embargo, es el modo en el que, en efecto, está tocando en un tiempo diferente respecto de su acompañamiento. Como Ravel posteriormente desarrolla las complejidades rítmicas sugeridas, en toda la orquesta con el piano, la música se hace muy intrincada y excitante.

La sección final comienza con una suntuosa reafirmación de los materiales de la apertura. Sigue a continuación una cadenza espectacular, en la que el pianista debe mover la mano de uno a otro extremo del teclado en rápida sucesión de arpegios y, al mismo tiempo, resaltar una superposición melódica: ¡tarea ímproba, incluso para dos manos! Después de la cadenza, la música de la apertura regresa brevemente una vez más y luego el concierto concluye pícaramente con una breve reminiscencia del scherzo.

Más Notas
Don Juan de Richard Strauss
Rapsodia en Blue de George Gershwin
Sinfonía Nº 4 de Franz Schubert
Obertura de Sueño de una Noche de Verano de Félix Mendelssohn
Concierto Nº 20 para Piano de Wolfgang A. Mozart

Ver Historial




Breves

  • 17 de mayo de 1050: muere Guido d'Arezzo, teórico musical italiano. Perfeccionó la escritura musical al adoptar las líneas horizontales paralelas para marcar las alturas del sonido e ideó un método para enseñar las notas mediante la señalización de diferentes falanges de los dedos de la mano (solmisación).

  • 15 de mayo de 1567: nace en Cremona, Claudio Monteverdi. Compositor italiano que revolucionó el mundo de la música aplicando medios tradicionales a nuevos fines. Considerado uno de los padres del género operístico, Monteverdi se destacó en el uso de las emociones humanas en música. Hacia el año 1600 su reputación estaba confirmada pero comenzaron a aparecer críticas a su estilo que subordinó la música al servicio de las palabras.

  • 11 de mayo de 1894: nace Martha Graham, coreógrafa y bailarina estadounidense. Rompió con las rígidas convenciones de la danza del siglo XIX, creando su propia técnica: violentas contracciones pélvicas y trabajo abrupto a nivel del suelo, que encantaron al mundo.

  • 07 de mayo de 1824: Michael Umlauf dirige el estreno en Viena la Novena Sinfonía de Beethoven. Esa noche, el compositor no podía oír la música debido a su sordera pero siguió la ejecución a travez de una copia de la partitura, imaginando los sonidos que todos escuchaban.

  • 01 de mayo de 1904: muere Antonín Dvorak. Considerado el más importante de los compositores checos, de inspiración nacionalista y espíritu de sinfonista. Su música se caracteriza por la emotividad directa, espontánea y un dominio excepcional del lenguaje sinfónico. En la historia de la música, Dvorak se sitúa en el origen de la fama internacional de la música checa junto con Smetana.


Citas

  • Daniel Barenboim
    "Un director no tiene contacto físico con la música que producen sus instrumentistas y a lo sumo puede corregir el fraseo o el ritmo de la partitura pero su gesto no existe si no encuentra una orquesta que sea receptora"

  • George Gershwin
    "Daría todo lo que tengo por un poco del genio que Schubert necesitó para componer su Ave María"

  • Gustav Mahler
    "Cuando la obra resulta un éxito, cuando se ha solucionado un problema, olvidamos las dificultades y las perturbaciones y nos sentimos ricamente recompensados"

  • Franz Schubert
    "Cuando uno se inspira en algo bueno, la música nace con fluidez, las melodías brotan; realmente esto es una gran satisfacción"

  • Bedrich Smetana
    "Con la ayuda y la gracia de Dios, seré un Mozart en la composición y un Liszt en la técnica"

MULTIMEDIA

  • Concierto para piano Op. 54

    Robert Schumann

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Ciclo 2012 - Programa N° 28

  • Nocturno Nº 2

    Frederic Chopin

  • Peter Grimes

    Benjamín Britten

  • Cortigiani vil razza dannata

    Leo Nucci (Rigoletto)

  • Sinfonía Nº 41 "Jupiter"

    Wolfgang A. Mozart

  • La mamma morta

    Monserrat Caballé (Maddalena)

  • Hágase la Música en Radio Brisas

    Nº 1 - 05 de septiembre de 2010

Intérpretes

Poetas

Homero Manzi, 100 años

Homero Manzi, 100 años

El 1º de noviembre es una fecha fundamental en la historia del tango: se cumplen cien años del nacimiento de Homero Nicolás Manzione, más conocido como Homero Manzi, un poeta que en apenas 44 años de vida se dio el lujo de inventar un mundo. El fue quien evocó un pasado mítico en el sur porteño, cantó a los amores perdidos y los cielos añorados, y fue el culpable de que hoy Boedo sea un barrio en la nomenclatura porteña y no sólo una calle que se cruza con San Juan. Junto a su pasión lírica, Manzi fue también lo que en los 60 se llamó “un intelectual comprometido”: pasó sin escalas de las filas de Forja al peronismo más visceral.

Voces

Edmundo Rivero

Edmundo Rivero

Fue un cantor distinto, genial, adornado por una personalidad afable y señorial que lo hizo querido por todo el ambiente artístico y, lo que es más importante, por un público que lo recuerda y lo admira en cada uno de sus registros. Además Rivero fue compositor y autor de varios temas, y algunos tangos al modo reo y lunfardo. Rivero representa un caso singular en la extensa galería de cantores de tango. El registro de bajo, que contenía su voz, era una verdadera rareza en el género y, a la vez, algo poco apreciado por la pléyade tanguera, acostumbrada a los barítonos y tenorinos.

Poetas

Homero Manzi

Homero Manzi

Sus veleidades de poeta y autor las inicio escribiendo para las murgas de su barrio de Boedo y en 1922 da a conocer su primera cancion, ¿Por que no me besas? a la que le pone musica de vals Francisco Caso, grabándolo Ignacio Corsini. De esa época data también el tango Viejo ciego, que presentó al concurso de la revista "El alma que canta". Homero Nicolás Manzioni Prestera fue letrista y director de cine argentino, autor de inolvidables tangos y milongas, entre ellos Barrio de tango, Malena, Milonga sentimental y Sur. Como guionista y director de cine legó obras celebres como La guerra gaucha, El viejo Hucha y Pobre mi madre querida.



Buenos Aires, 11 de dic.

Día Nacional del Tango en Argentina

Fue el músico Ben Molar el que diseñó la idea para que el 11 de diciembre se celebre el Día Nacional del Tango, en conmemoración de las fechas del nacimiento de los creadores de dos vertientes de la música popular: La Voz, Carlos Gardel, el zorzal criollo, ídolo y figura representantiva del tango, y La Música, Julio De Caro, gran director de orquesta y renovador del género.

Nueva York, 03 de nov.

Diego El Cigala busca conquistar Nueva York con su nueva propuesta musical

El cantaor español Diego El Cigala, que llegó hoy a Nueva York con su espectáculo "Cigala & Tango", aseguró a Efe que le hace "mucha ilusión" presentarse en una ciudad "donde se cuece tanta música" y a la que quiere conquistar con su nuevo proyecto musical. El concierto, en el teatro Town Hall, marca su regreso a la ciudad, donde debutó hace seis años, a la que considera "fascinante" y a donde llega como parte de su primera gira de conciertos en Estados Unidos, tras exitosas presentaciones en varias ciudades como Miami (Florida), en un año que considera como el mejor de su carrera.

Letras

Ver mís letras
A B C D E F G H I J K
L M N O P Q R S T U
V W X Y Z

Desarrollado por Osmosis